La ventilación es el principal medio de eliminar el exceso de calor de los edificios y reducir el riesgo de sobrecalentamiento.
Ventilación natural o pasiva
Es la que se realiza mediante la adecuada ubicación de superficies, pasos o conductos aprovechando las depresiones o sobrepresiones creadas en el edificio por el viento, humedad, sol, convección térmica del aire o cualquier otro fenómeno sin que sea necesario aportar energía al sistema en forma de trabajo mecánico.
No sólo se aplica para evitar sobrecalentamiento y mejorar la salubridad del edificio. Los sistemas de ventilación natural son parte de las tecnologías de seguridad contra incendios, integrando aireadores con sistemas de control de temperatura y evacuación de humos.
Ventilación mecánica, forzada o activa
Es la que se realiza mediante la creación artificial de depresiones o sobrepresiones en conductos de distribución de aire o áreas del edificio. Éstas pueden crearse mediante extractores, ventiladores u otros elementos accionados mecánicamente.
Se distinguen varios sistemas:
- Ventilación por recirculación de aire. Formado por ventiladores que mueven el aire del ambiente sin renovarlo con la intención de reducir la sensación de calor.
- Ventilación con aportación de aire adicional. Se introduce aire desde el exterior sin ningún tipo de tratamiento (rejillas de aireación en cocinas y salas de máquinas).
- Ventilación con aire adicional pre-tratado. Similar al anterior, pero se trata previamente su temperatura, con el objeto de evitar la perdida de confort térmico, por diferencias de temperatura en el ambiente.
- Ventilación con aire acondicionado. Se acondiciona el aire en el interior, tanto en temperatura como en humedad y en una cuantía correcta.
Cómo hacer frente a las islas de calor en las ciudades
El aumento de la vegetación y de zonas con agua junto a la lucha contra la contaminación pueden influir positivamente. Cuando colocar árboles frente a edificaciones individuales para reducir la temperatura con su sombra no es viable, los tejados ajardinados o las paredes verdes son elementos que cada vez más se tienen en cuenta. La utilización de tejados y pavimentos blancos o de colores claros también podría resultar de ayuda por su capacidad de reflejar la radiación solar.