El cambio de normativa ha vuelto a poner sobre la mesa la materia del autoconsumo compartido. Al principio, este tipo de autoconsumo, según establecía el RD900/2015, era ilegal. No se permitía colocar instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo compartido en los edificios ni comunidades de nuestro país. 

No obstante, tras una sentencia del Tribunal Constitucional, quedaron derogados los artículos 19, 20, 21 y 22 de dicho decreto, abriéndose así las puertas al autoconsumo compartido. Sin embargo, todavía queda mucho camino por recorrer en esta materia ya que actualmente depende de cada comunidad autónoma regular este tipo de autoconsumo, agilizando los trámites burocráticos, ofreciendo ayudas económicas, etcétera.

A lo largo del artículo te hablamos más en profundidad de los cambios en la normativa del autoconsumo compartido, te explicamos en qué consiste, qué tipos de autoconsumo existen y cuáles son sus posibilidades.

¿Qué es el autoconsumo compartido?

Por fin, el autoconsumo compartido se ha convertido en una realidad en nuestro país. Este tipo de autoconsumo consiste, como su propio nombre indica, en la generación y consumo de energía que pueden realizar diferentes usuarios de manera conjunta, es decir, compartiendo dicha producción.

Aunque actualmente existen diversas fórmulas para producir energía para el autoconsumo compartido de viviendas, el que mejor se adapta hoy día y ha ganado más reputación, tal y como indica el especialista en paneles solares Atersa.shop,  es el autoconsumo solar fotovoltaico.

¿Qué tipos de existen?

Existen diferentes tipos de autoconsumo compartido: autoconsumo compartido con instalación básica, autoconsumo compartido con instalación integral y autoconsumo compartido con instalación flexible.

Detallamos cada uno de ellos a continuación:

  • Autoconsumo compartido con instalación básica: es este tipo de instalaciones la comunidad es la titular de la instalación y puede utilizarse la energía para las zonas comunes, por ejemplo, para el ascensor las luces de las escaleras y del patio, etcétera.
  • Autoconsumo compartido con instalación integral: es parecida a la instalación básica, aunque en este caso la energía no solo puede utilizarse para las zonas comunes, también para las viviendas y los bajos comerciales de los edificios.
  • Autoconsumo compartido con instalación flexible: solo algunos de los vecinos de la comunidad pueden beneficiarse de la energía producida por la instalación. Los otros vecinos podrían beneficiarse en un futuro de dicha generación de energía. 

Posibilidades y opciones del autoconsumo compartido

Las posibilidades del autoconsumo compartido son muy amplias. Algunas de las posibilidades y opciones que ofrece son muy similares a las propias del autoconsumo, y son las siguientes:

  • Reducir la dependencia de las compañías eléctricas: a pesar de que la inversión inicial es elevada, a largo plazo es muy beneficioso para los usuarios porque les supone un importante ahorro ya que la mayoría de las compañías cuentan con tarifas muy elevadas. 
  • Evitar problemas de abastecimiento en horas punta: los problemas de apagones en eléctricos son poco comunes en los países desarrollados. No obstante, una sobrecarga puede propiciar un problema de abastecimiento y dejar a vecinos y comerciantes sin electricidad. El autoconsumo en general es capaz de evitar esta traba.

  • Potenciar la idea de ‘consumo 0’ en edificios: la idea de ‘consumo 0’ hace referencia a edificios con un consumo de energía que se acerca a cero, no tiene por qué ser totalmente 0.  Estos edificios, conocidos con las siglas EEC han cobrado mucha importancia en los últimos años dado el impacto de las renovables en nuestro país ya que en ellos la energía proviene del propio edificio a través de fuentes de energías que son renovables. 
  • Reducir emisiones CO2: la situación en el planeta es alarmante. Este año 2019 se ha experimentado uno de los mayores aumentos en la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera. Ser conscientes y empezar fomentar el uso de las energías renovables es clave para frenar el problema al que nos enfrentamos nosotros, y las sociedades futuras. 

  • Producción de energía para toda una comunidad: ofrece energía para toda la comunidad de vecinos, quienes consiguen reducir el consumo energético y las emisiones de CO2 a la atmósfera, contribuyendo en la lucha contra el cambio climático. Normalmente, las instalaciones que producen energía para toda una comunidad suelen generar energía solar, una engería que también puede utilizarse para complementar a otro tipo de sistemas. 

Normativa

La normativa actual es una modificación del Real Decreto 900/2015 y en ella se incluyen algunos puntos a destacar: eliminación de la necesidad de instalar un contador de generación (supone un gran ahorro y menos trámites), se ofrece la posibilidad de proporcionar energía, no solo en las zonas comunes de las comunidades, también en las viviendas de los vecinos, se establecen dos opciones de autoconsumo (autoconsumo con excedentes y autoconsumo sin excedentes), entre otras cosas.

Los cambios en las normativas, impulsados en la gran mayoría de ocasiones por Europa, y la concienciación de la sociedad, están ayudando a que cada vez estemos más cerca de un modelo energético limpio, sostenible y económico, con un mercado donde poder encontrar productos y servicios enfocados a facilitar las instalaciones de las renovables y a optimizar dichas energías. 

Estos cambios son una muestra de que se está materializando el autoconsumo en diferentes sectores: el doméstico, el industrial, etcétera. 

Desde Atersa siguen convencidos de que Europa, y también España, no dejarán de avanzar y de mejorar las condiciones administrativas, técnicas y económicas de las diferentes modalidades de suministros de energías renovables con el objetivo de lograr que nuestro país y continente se conviertan en propulsores de energías limpias que posibiliten a cualquier tipo de consumidor a generar su propia energía a un bajo coste. 

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